Si hay algo que me entretiene y me saca del presente (la mayor parte del tiempo es un presente tortuoso en este mundo), son las películas o las series. La ficción viene a ser mi favorita porque si estoy escapando de la realidad, puedo decir con seguridad que no quiero ir a ver la representación actuada de una historia que sigue siendo real. Es difícil ver historias tristes y saber que eso está ocurriendo en el mundo ahora mismo.
Mi ficción preferida es la del fin del mundo o los futuros distópicos. Supongo que eso dice mucho de cómo está mi mente actualmente. Me gusta presenciar todos esos futuros, ya sean posibles o no posibles, aunque a estas alturas… ¿quién puede decir que algo es imposible? Como sea que suceda, quiero tenerlas todas en mi lista, ver a este moribundo mundo que conocemos, que al fin nos diga «¡ADIÓS, humans!». Porque ya está claro que será el planeta que nos despida y nunca al revés.
Entonces empiezo a ver Pluribus, veo cada episodio por semana, con una espera ansiosa. Y esta ficción me ha sacado un poco de quisio porque te cuenta una gran cantidad de verdades de la humanidad deshumana. La primera línea más llamativa que vi de este grupo alien invasor fue la de que no iban a usar animales para comer, excepto algunos (los que ya estaban muertos, lo cual fue coherente). No podían ocasionar sufrimiento en nadie existencia en la tierra. Entonces dije: wow esta invasión me está convenciendo. Es cierto que no tienen una práctica completamente antiespecista por lo de los insectos y también por los humanos (por cierto, lo último es un pequeño gran detalle ya que nos invadieron realmente). Sin embargo, seguían siendo muy muy eficientes para este planeta. Y eso siguió siendo atractivo para mi mente.
Mientras menos sufrimiento me muestren en un nuevo mundo, yo atenderé.
Intento entender a la protagonista, su conflicto no es un conflicto, o tal vez se transforme en ello, pero actualmente lo tiene claro. Su individualidad es demasiado valiosa/imponente para ella como para intercambiarla por un mundo que gracias a una invasión alienígena ha reducido el sufrimiento casi en su totalidad. Y por esto último YO NO LA COMPRENDO. Y no empatizo con ella.
¿Soy un insecto? ¿Soy parte de una especie bacteriana o del reino fungi que solo desea tener éxito a través de la colectividad? Que no es capaz de ser feliz si el «resto» no es feliz. No tengo dudas, si todos se sienten mejor, si menos sufren, si menos son sacrificados en explotación, abuso y dolor… es mi concepto de libertad y felicidad real, no tengo dudas. En ese escenario la individualidad ya no importa tanto.
Y siendo profundamente honesta, ¿qué hay luego de conocer todo el sufrimiento? el tuyo lo conoces, lo gestionas, lo trabajas, en cierto punto lo sanas, o al menos sabes de dónde viene; pero qué pasa cuando conoces ese que no es tuyo, el que le llega a los demás. Nadie está libre de sufrir, pero luego de analizar las diferencias entre grupos más vulnerables que tú, entre especies más manipulables que tú… ¿qué hay después de eso? Millones de palabras tristes no llenarían esa definición. Lo digo pocas veces en público, no hay regreso luego de esa tristeza. Y tienes que cuidarte de que tu propio pensamiento no te hunda en un profundo dolor, a causa del dolor de otros.
Entonces, siguiendo con la exposición muy honesta, cada día al levantarte de la cama, vas a sentir una parte de ti (y perdón por lo que voy a decir) una parte de ti completamente muerta. Sin oportunidad de vida. Y esa parte de ti a pesar de estar tan muerta es la que se hace sentir mucho más en tu ser porque duele sin parar. Entonces fácilmente sientes esa parte de ti cada día, cada hora, cada minuto… sin posibilidad de un fin.
Hace poco estoy tomando clases de actuación y haremos una obra en el teatro. Tengo una escena en la que debo llorar, están apunto de dispararme. Ruego por mi vida, tengo que llorar… intenté poner esa sensación de estar en peligro de muerte en mi mente para poder fabricar unas lágrimas y no funcionó ni una sola vez. Decidí recordar algo que realmente me duele, el dolor de lxs otrxs… y funcionó.
Cada día me bastan 10 segundos de recordar esto y puedo performar cualquier escena triste. No hay vuelta atrás luego de la conciencia.
Quiero terminar esto luego de haber visto el último episodio en el que la protagonista «Carol» dice: ¿cómo puedes creer que el mundo es mejor ahora solo porque hay paz?
En este momento de la serie, Carol es el perfecto ejemplo de lo que ahora mismo es la humanidad. Un casi sinónimo de individualismo desmedido, egoísmo puro.
Y sí, puedo estar equivocada, posiblemente no es nada bueno que el mundo viva una invasión alienígena a través de ondas de radio, y que nadie pueda actuar por sí solo, ni tomar decisiones sin que todo el mundo lo sepa y esté de acuerdo… sin embargo, puedo mirar dónde estamos como mundo en este momento gracias a dichas virtudes de sujeto individual, y me es difícil cambiar de parecer.
Seguiré viendo el show.