EL AMOR ES UN DIOS QUE SÍ EXISTE – part 0**

[**Escribí este cuento, espero que les guste o al menos les distraiga un rato. Parte 0]

Tempo era una criatura mitológica muy famosa, y siempre solitaria. Un día [o noche] caminada por un campo, cerca a un río. Donde los árboles florecían con muebles en sus ramas, los pobladores iban y elegían sillas para llevar a sus casas, respetando un orden y una necesidad, claramente nadie llevaba nada si no lo necesitaba realmente. Ya que habían muebles más difíciles de florecer, como las mesas de centro, por ejemplo.

Árbol Nacional de Panamá: Sterculia apetala | Biota Panama

Tempo no tenía casa, por eso no buscaba ningún mueble, solo disfrutaba mucho de caminar y caminar por mucho lugares, conocerlos en cada rincón. Eso para él era el mayor tesoro.

Un día encontró a una niña descansando en una roca cerca al río. Cantaba una canción que decía algo como “de todos los lugares del universo, te amo más…”

Tempo se sintió sorprendido y quiso saber si aquella niña en verdad conocía todos los lugares el universo, entonces se acercó a hablarle.

– “No importa absolutamente nada más que tú y yo en ese pedazo de tiempo, en ese pedazo de espacio… en ese pequeño fragmento del universo.” – Cantaba ella.

– ¿Cuántos años tienes?

– Deberías dar un saludo antes de hablar con una extraña.

Tempo se quedó sorprendido, nunca antes le habían hablado así, como regañándolo. Se sintió algo intimidado y nervioso.

[Nota de la narradora – o sea: yo] A ver, pequeña, sinceramente por como está la situación en el mundo yo hubiera esperado que agarres una roca, se la lances y te pongas a correr….

No te recomiendo darle la confianza a señores que van por el campo. Pero bueno, como es una criatura mitológica, entiendo que le des el privilegio de la duda por ahora.

 

 

 

 

 

Ella continuó cantando otras líneas

– …en ese pedazo de espacio… en ese pequeño fragmento del universo

Y cuando hizo una pausa él aprovechó en hablarle.

– Discúlpame, no suelo encontrar personas por estos campos y creo que he perdido los modales.

Ella pensó, caminar solitario debe estar volviendo algo bestia. Él continuó.

– Es que escuchaba lo que decías y se me hace difícil que conocieras todos los lugares del universo. Yo no dejo de caminar y creo que me faltan muchos lugares que recorrer.

– Está bien, no hay problema. Tengo 105 años solamente.

– Ajá. A eso me refería, eres muy joven aún.

– Claro, creo que debes calmarte. No dije que conociera todos los lugares del universo, dije “de todos los lugares que conozco, te amo más”.

– Oh, es cierto. Me distraje mucho al oír sobre lugares del universo. – Cuando Tempo decía estas palabras, los ojos se le iluminaban de colores brillantes y oscuros como si efectivamente estuviera viendo el firmamento en ese instante. –

– Y en segundo lugar, no lo dije, lo estuve cantando. Las canciones a veces no están en la realidad y a veces están en todas ellas. No deberías asumir mucho.

Tempo sintió unas ganas inmensas de hablar mucho rato con ella. Pese a ser una criatura sumamente ermitaña, sentía algo dentro de su cabeza que le decía que podía aprender mucho en una simple conversación con la jovencita. Esta vez decidió ser más educado y consultarle antes de precipitarse con sus acciones.

– Es muy interesante lo que dices. Ya perdí la cuenta de cuánto tiempo llevo caminando por lugares. ¿Sabes? Creo que tengo ganas de sentarme por un momento en este río, así como tú. Espero no te incomode que lo haga y tal vez podamos seguir conversando. De lo contrario, pues puedo seguir caminando.

– No me molesta. Quédate si quieres. Si conversamos será porque hay de qué conversar.

Tempo se emocionó más de lo normal, y empezó a correr hacia un árbol

– ¿A dónde vas? – gritó la niña

– Espera que vuelvo rápidoooo – cuando llegó al árbol, cortó una silla de la rama más alta, una que ya estaba un poco vieja, al parecer nadie la alcanzaba y por eso seguía en la parte más ala del árbol. Tempo era muy alto. Volvió al río y se sentó en la silla. –

– Jajaja bueno, pues, bienvenido. Ya me vas a explicar por qué no has querido sentarte en tantas rocas que tenemos aquí solo para nosotrxs… – Tempo nuevamente puso cara de sorpresa…

[Nota de la narradora: estoy  MUY emocionada y curiosa con esto.]

[Continúa mañana 13 oct.]

 

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